Betaesperando +4

Bueno… llevo queriendo escribir desde el martes, pero menuda semana…a todos los niveles. Menuda semana.

Al grano. Beta de 385 mUI/ml. Positivazo en toda regla. ‘Es muy alta para precedir que es uno, pero no lo suficiente como para asegurar que son dos. Esto lo vemos en la ecografía mejor’, palabras del ginecólogo.

O_O. Estoy embarazada. No me sale ni escribirlo, casi.

No tengo síntomas. He tenido muchos más sin estarlo. A veces noto una sensación extraña en el estómago y a veces como si me fuera a venir la regla. Esta molestia difusa en la parte inferior del abdomen que puede llegar hasta los riñones…difusa, usa. Alguna sensación extraña en la boca, como sequedad. Algunas mañanas, si no fuera imposible, diría que me levanto con un poco de resaca…de esas super leves de cuando te vas de cañas la noche anterior pero no se te va de las manos.

El pecho me duele, aunque no tanto como en otras ocasiones al venirme la regla. Sí he notado como el borde de la aureola más oscuro. Sólo el borde.

Eso sí, cuando por la tarde me tomo la progesterona oralmente, me entra un sueño brutal y me marea. Pero vamos, eso es la proge, lo tengo comprobado.

En fin, eso. No me lo acabo de creer…no se cómo estoy. Creo que hasta que no vaya el día 29 a la ecografía y lo vea con mis propios ojos, esto parece que no va conmigo. No me lo puedo explicar, después de tantas lágrimas y de tanto dale que te pego al temita, no se lo que me pasa…Mi parejo (Hipster, me apropio el término, que me encantó, juasjuas) está igual. Estamos como en stand-by.

Ahora, esperar al martes 29 y ver si late, si hay algo dentro del saCalv - Weirdo.FH11co. Creo que a partir de ahora, si esto marcha bien, va a ser todo así. Objetivos a corto que te hacen mantener el alma en un ‘ay’ continuamente. Aunque, sinceramente, yo
necesito verlo antes de empezar esta carrera de fondo. Yo no, mi subconsciente creo, para hacer ya el click este mental y creerme que esto es real, que vamos a tener un bebé.

Betaesperando +4

Transferencia Embrionaria…betaesperando -3.

Septiembre está siendo extraño y no puedo evitar tararearme internamente aquello de ‘wake me up when september ends’. Pero aún estamos a mitad y hay muchos días por delante.

Resumiendo, el 25 de ago volví a trabajar, después de dos años y medio dedicandome a ‘otras cosas’, volví al redil. Todavía no se como ha podido pasar, pero entendí que necesitaba rutina de nuevo y un poco de cambio de foco. Que tenía el foco muy proyectado a un solo tema…IMG_6895

El día 5 me hicieron la transfer. Después de un par de mesecitos de descanso, esperando a que mi endometrio y nivel de hormonas fueran normales después de la punción.

Me transfirieron 2 vikingos monísimos, calidad A. Los puntos blancos de la eco son. Un diez de nuevo para la clínica y todo el equipo. Pocas veces me han tratado tan bien y he estado tan a gusto y confiada. Desde luego no puedo dIMG_6896ecir lo mismo del sitio donde me hicieron mis dos anteriores transfers. Pero eso es historia.

Las indicaciones que me dieron : sábado y domingo, tranquilita en casa, después hasta la beta (para el día 15, o sea este martes), vida normal, pero sin grandes esfuerzos y… bueno, tu hazte a la idea de que ahora mismo estás embarzada…utiliza el sentido común. Progesterona cada día, mañana y noche. Adiro, para que fluya la sangre y algo más que ahí lo tengo, que creo que es un corticoide, pero que ya confirmaré si alguien lo requiere.

¿Hubiese tenido que quedarme en el sofá todo el sábado? Puede ser, pero no fue posible. Tenía un compromiso al que no podía faltar y, aunque fueron 3 horitas tranquilas, en el sofá no estuve. Igual el domingo. El martes viaje de trabajo de esos que te dejan lista de cansancio para toda la semana, y hasta hoy, vida normal. Esfuerzos yo hago pocos en mi día a día, así de entrada.

La vuelta al trabajo está siendo basante estresante, eso si…no puedo evitarlo. He notado esta semana que me gasto una mala leche un poco desproporcionada.

He fumado, si. Durante las dos betas anteriores (y todo el tratamiento) no fumaba ya que llevaba un año sin hacerlo. Decidí dejarlo al principio de empezar todo esto y después de mi último negativo volví. Una gilipollez que no he sabido evitar. Otra.

Cuando tomo la progesterona oralmente, si noto algo de mareo a la hora o así, y sueño. Por lo demás…nada raro. Noto molestias en el abdomen inferior derecho, molestias ocasionales nada más, que un día son más continuas y otro casi imperceptibles.

El pecho…bueno, me empieza a doler, como cada vez que me va a venir la regla. Nada nuevo bajo el sol, again.De lo demás, nada. Ni angustia, ni olores extraños, ni aversión a ninguna comida (qué más quisiera yo).

Esta mañana, sábado, una semana después de la transfer, no se por qué, lo prometo, no se qué es lo que me ha movido a hacerme un test de embarazo de esos ruleros que tengo de cuando me pedía por internet los de ovulación. Estoy acostumbrada a los negativos, no le tengo miedo a nada ya (juas!) y aunque solemos ser muy regañadas a este respecto, las betaesperantes y las esperantes a secas, yo he decidido que voy a hacerme los test que considere oportunos, y fin. Que bastante tengo para lecciones.

Pues aquí está… lo cierto es que no se como tomarme esto. Yo ahí veo dos rayas, bueno una y una sombra rosa, que en vivo se ve mucho más, mierda de flash. Estoy, de nuevo, un poco en shock. No voy a echar demasiadas cuentas, porque no es el primer positivo débil que después se torna a blanco nuclear. Pero el shock ahí lo tengo.

IMG_6901

Si esto es verdad… varias cosas. Del trabajo me echan…vamos que no llevo ni un mes. No más copitas de vino entre amigos, arreglando el mundo y despotricando contra él (que dios me asista). No más cigarros (qué dios me asista). Si esto es verdad, que dios me asista, en general.

¿Se puede ser más incoherente? Pues el lo que hay, batiendo récords.

De momento, no le echo cuentas. Al fin y al cabo es muy pronto, demasiado, me faltan 4 días para la beta. El martes 15 voy, y después…después ya veremos.

Transferencia Embrionaria…betaesperando -3.

Congelando, que es gerundio

Bien, pues hoy seré breve, en compensación a mi anterior entrada.

Estos días he tenido noticias del laboratorio hacia las cuatro de la tarde… más o menos, cada día. A eso de las 17.00 de hoy ya me he empezado a nerviosear un poco y ha dado por pensar malignidades de esas con las que te fustigas cuando te dejas llevar por el desasosiego. Escatimaré los detalles, porque aquí todos sabemos cuales son nuestros demonios, que ya hemos pasado por esto y alguna que otra beta.

La cuestión es que cuando he recibido la llamada, serían ya sobre las 18, he respirado hondo y me he jurado a mi misma no examinar a fondo el tono del interlocutor en el mero saludo. Nota mental: ensayar esto un poco más.

Enhorabuena, hemos congelado 9 blastos perfectos, no sólo los 8 que a D3 eran de buena calidad, sino que uno de los retrasados nos ha sorprendido uniendose al grupo en perfectas condiciones…y bla, bla, bla, bla

He dejado de atender un poco…. Los 8!! +1!! Ese pequeñín no era un pingüino, era un@ viking@! Nuestro viking@!

Moraleja (s) (de esas a las que no hacemos caso, pero que quedan mien) :

1)Si una vez estuviste en el lado chungo de las estadísticas, otra puedes ser el punto que desvíe la media a mejor. Para eso están. Son medias.

2) A veces hay que dejar dormir a los demonios, si es necesario, induciendoles el sueño con una buena sartená. Su función es sólo atormentarte a ti, no tienen mano en el transcurso de los acontencimientos y sus circumstancias.

3) No descartes nada antes de tiempo, puede que te sorprenda un vikingo!

Y, si la madre naturaleza me lo permite, a sabiendas de que esto no es como se empieza, sino como se acaba, hoy voy a dormir bien y mañana… pues será otro día.

calvin_4

Congelando, que es gerundio

Borrón y cuenta nueva

Algún día, más bien pronto que tarde, escribiré mi experiencia en la clínica donde hicimos el primer ciclo. Recordarlo me pone de humor de Peñafiel…raruno. Pero lo haré, que para eso estamos aquí.

Después de una experiencia mala, decidimos darnos un respiro, consultar opiniones y tomar perspectiva. Tanto como nos lo permitiese la ansiedad, claro. En Mayo aterrizamos en IVF-Spain, tras la recomendación de varios especiivf-spainalistas, y la primera impresión fue inmejorable. La clínica es una pasada, llámame influenciable por el medio…sip, lo soy, tengo poca capacidad de abstracción. El trato excelente, desde la recepción hasta los doctores, en las instalaciones te dan ganas de pasar allí el fin de semana, y tras la primera consulta con el ginecólogo, cancelé la que tenía pendiente con el IVI y demás, y decidí que quería que este asunto lo llevase él. Y ella. Dos doctores empáticos, amables, con sentido del humor pero serios, claros en las explicaciones y honestos en las proyecciones. Alternativas razonadas y visiblemente involucrados en cada caso. Vamos… lo que necesitabamos.

Tras una primera exploración, vimos un pequeño quistecito en un ovario y me comentaron que podíamos esperar a que se reabsorviese de forma natural o acelerar con anticonceptivos. Decidimos esperar, por varias razones. La primera por mi aversión a los estrógenos, y la segunda porque, milagrosamente, se nos apaciguaron las prisas. Estabamos en el lugar y en las manos que nos daban tranquilidad y confianza, así que, tranquilamente empezaríamos en Junio. Y me preguntaron y me dieron las opciones…que me pareció lo más importante. Junio llegó (y todavía no se ha ido) y con él mi regla. Al tercer día de regla, exploración y análisis de hormonas. Todo correcto. Empieza el festival del humor.

10 días de Puregón (225 cada día) para darles comidita a los pre-folículos que ya se veían en mis ovarios (como unos 10 en cada uno) y crezcan todos  puregon  y hacia el final, también Orgalutran, para evitar la ovulación espontánea. Ecografías cada 2-3 días, para hacer seguimiento de los folículos y su crecimiento. Con los análisis de hormonas de cada una de las revisiones de seguimiento (cada vez) se confirmó la sospecha de que era hiper-respondedora a la estimulación. El doctor lo intuyó al contarle la experiencia anterior. Y tomamos juntos la decisión de criopreservar los embriones que se pudieran crear, fueran los que fueran, y dejar la transfer para más adelante, cuando mi endometrio, nivel de progesterona y estradiol no comprometiesen la implantación y desarrollo del embrión. Vamos, hacer el proceso en dos pasos. Primero intentaríamos tener cuantos más óvulos, mejor, lo cual desbarajustaba todo lo demás, y más adelante preparar en mi las condiciones óptimas para la transfer. Completamente de acuerdo. Again, razonamientos, explicaciones y el por qué…minipunto, otro.

Procrín 36 horas antes de la punción, antibiótico e ibuprofeno la noche de antes. El jueves 25 de junio tuvimos la punción de los folículos y conseguimos 18 óvulos. Me dieron la posibilidad de estar despierta (anestesia local) y verlo todo. No es que sea masoca, es que después de estudiar Biología, me hacía ilusión asistir al proceso que tantas veces había leído sobre el papel y visto en fotografías. El embriologo, me mostró después uno de los ovulitos extraídos… un huevo frito monísimo…oyes, pos es curioso e incluso emocionante! Después de la punción, tardé en recuperarme totalmente como unos 30 minutos, en los cuales estuvieron muy encima de mi, me trajeron hasta el desayuno, como en un hotel. Alucinante. Mi nene (Mr.Números) y yo estábamos muy emocionados.

Cuando salí de la clínica tenía una leve molestia en el abdomen inferior…pero leve, vamos nada. Al día siguiente estaba perfectamente. Mr. Números dejó su mitad (la muestra de semen) mientras se realizaba mi punción. También encantado del trato, la discreción, la normalidad y el cuidado de todo el equipo. Nos pareció un número estupendo de óvulos (la anterior vez fueron 13), pero estábamos un poco acojonados de que no estuvieran maduros o no fecundaran… no se…sabes tú que a todo hay que darle vueltas cuando te ves en estas!

Al día siguiente nos llamaron para decirnos que 15 ovocitos se habían fecundado correctamente y empezaban su desarrollo (D1).

En día 2, nos volvieron a avisar del cómo iba el proceso. 14 pingüinos desarrollandose, 10 de ellos de buena calidad. Emoción, intriga y dolor de barriga.

D3, 14 seguían vivitos, aunque 8 de buena calidad a priori. D4 (hoy). Este día es un punto crítico, pues los pingüinos se enfrentan a a una compactación y posterior paso al estadío de blasto. En este momento no se les molesta, ni siquiera para observarlos y contarlos. Cabe esperar, según estadísticas y demás, que el 50/60% de los embriones que en D3 eran de buena calidad, evolucionen a blasto. Aunque eso es lo que dicen los estudios y las estadísticas. Ya veremos lo que pasa. No es que las estadísticas hayan jugado muy a mi favor hasta la fecha… evolucion embrionaria Mañana D5 congelarán los que hayan superado la prueba y nos informarán. Huelga decir que estoy muerta de miedo. Y sólo es el principio…qué la madre naturaleza me pille confesada y me perdone por tratar de engañarla un pelín. Trabajamos juntas, oh Madre Naturaleza. Tú, yo, Mr Números y la ciencia…together we stand, divided we fall… :). calvin_3 PD. Menudo tostón de post…prometo que a partir de ahora seré más breve, por el bien de todos…

Borrón y cuenta nueva

Previously on…¿Qué leches está pasando?

Tres meses después de ‘buscar embarazo de forma consciente’, me hicieron los análisis de marras y empecé con el Omifin. Desastre. El primer mes, con una dosis moderada de 2,2,1,1,1 mis ovarios se pusieron las pilas y fabricaron 12 folículos. Obviamente, a mi gine le entró el canguelo y abortamos misión Ovitrelle para ovular y tal… no quería salir en las noticias, supuestamente. El siguiente mes descansamos, tras una leve hiperestimulación que me dejó un quistecito. El tercer mes, con 1,1,1,1,1 fue más de lo mismo. Unos 7 folículos, y vuelta a abortar misión. Descanso de nuevo.

Creo que al 5 mes, con 1,1,1 y 3 folículos ya nos liamos la manta a la cabeza, los hicimos salir con el Ovitrelle y tratamos de cazarlos programando relaciones, pero no hubo éxito. Y si hubo quiste reminiscente de nuevo. Desastre. Mi ginecologo me receto anticonceptivos para el quiste y eso me dejó KO. No sólo físicamente. A mi los anticonceptivos siempre me han sentado fatal, me quitan las ganas de vivir, así de claro. Además de hincharme como una bota, el hostiazo anímico-hormonal es brutal. Soy como el Caballero de la triste figura bajo sus efectos.

Cada 15 días me examinaba y me volvía a recetar 15 días más de pastillas… Y entre visita y visita nos hablaba de FIV, de que igual era lo mejor, que después de unos meses sin éxito y aprovechando que tenía una respuesta ovárica estupenda, pues que era ir a lo seguro… a lo seguro… Y yo cada vez me iba poniendo más nerviosa, porque además mi cabeza no entendía el tema de tomar anticonceptivos cuando mi objetivo era quedarme embarazada. ¿Y por qué no me quedaba embarazada? El ginecólogo tampoco se tomó nunca 3 minutos para explicarme el por qué de las pastillas y a los 2 meses dije ‘hasta aquí’. Yo no, lo dijo mi chico, porque yo, lo que te digo, era un despojo humano. Con una sobredosis hormonal en el cuerpo que no se la salta un gitano decidimos que haríamos FIV, que las inseminaciones nos las saltábamos, dadas las probabilidades (un poco más altas que con el Omifin, pero nada para tirar cohetes), y además, cuanto antes… ¿ansia? naaaah!

Casualmente, mi ginecólogo había empezado a trabajar con una clínica nueva (otro concepto, según el, super molona, y además mucho más barata que las convencionales, y bla, bla, bla decía aquel) y nos citó allí, para examinarme y que fueramos conociendo la clínica. Cuando me dijo ’15 días más’ y le comenté que me estaban sentando muy mal, solo alcanzó a decirme condescendientemente ‘bueno, no va a ser para toda la vida’ y yo me puse a llorar de la desesperación en plena consulta de la clínica esta (que de esto ya hablaré en otro momento…telita). Mi chico, que hasta entonces había estado escuchando siempre pacientemente, acompañandome, pero sin meter mucha baza (que me conoce y sabe lo que hace), decidió tomar las riendas y decir ‘más pastillas no, dejaremos que el quiste se vaya solo, si tiene que irse, y empezaremos el tratamiento FIV cuando ella esté bien, en todos los aspectos’. El ginecologo soltó el boli con el que estaba rellenando ya nuestra ficha y con asombro preguntó ‘pero, entonces, ¿cuando quereis empezar?’. La acojonante falta de empatía hacia mi, que todavía estaba que no sabía ni por donde me pegaba el viento entre mocos y lágrimas, ya me nubló por completo y créeme cuando te digo que no recuerdo como acabó aquello, solo quería salir de allí, me faltaba el aire en ese lugar pintado de fucsia.

He pensado muchas veces como es posible que me viniera abajo, tan pronto, y actuase como una cría desorientada. Era septiembre, y no sabría que cojones había pasado en todos aquellos meses, pero no me quedaba otra que huir hacia delante, así que al mes siguiente iría de nuevo, con mejor actitud y decidida a que las cosas fueran bien, con FIV-ICSI o con arsénico, pero rapidito. Y a lo seguro…¡ja!

calvin-and-hobbes

Previously on…¿Qué leches está pasando?

¿No Puedes?

Pues parece ser que no. Hasta el momento desde luego, no. Y llevo ya dos ICSIs después de un año de mareos con el Omifin, el Ovitrelle y deshumanizadas relaciones programadas, que de esto ya hablaremos. Decidí saltarme las inseminaciones artificiales por pura desconfianza y hastío. Ir a lo seguro era mi opción, directamente a ICSI con el pleno convencimiento y el apoyo de mi ginecólogo y mi pareja. Casi dos años en total, que no es mucho, en tiempo, lo se. Lo que es mucho es lo que me se me ha formado en la cabeza en ese tiempo, otra cosa difícil de explicar a cualquiera. Pero lo seguro, no lo es tanto, como en todas las cosas. No hay nada seguro.

Para empezar, la desconfianza ha sido el factor común de todas mis actuaciones. Lo que me llevó a desconfiar de todo, también lo comentaré más adelante, por el momento, no diré hasta donde estoy de la frase ‘es que si no eres positiva….‘. O de la muy socorrida ‘Cuando menos te lo esperes…‘, o ‘…si te obsesionas, nunca pasará‘.  Debí saltarme también la toma de la pastilla de la positividad y, entiendo, que esto es lo que falta en mi tratamiento. ¿O no? Verdaderamente pienso que no, aunque de vez en cuando me guste fustigarme a mi misma pensando que en realidad todo esto es culpa mía y de mi forma de ser. Yo, por mi parte, encuentro tremendamente difícil no obsesionarme, dejar de esperar cada maldito mes, pensar en otras cosas, cuando todo me lleva a lo mismo…

¿Impaciente? Puede ser. Si eso (todo eso) es un problema, deberían publicarlo ya en alguna revista especializada, o directamente en Nature, para que pueda tirar tranquilamente la toalla debido a mi problema de base. Entonces sí podría decir categóricamente que no puedo, y dormir tranquila.

calvin impaciencia

¿No Puedes?

¿Quieres?

Quiero, y mucho. Tanto que no creo que nunca quisiese algo como quiero esto. Apenas recuerdo cómo me sentía y pensaba antes de toda esta locura. Porque no siempre ha sido así.

Yo nunca he tenido instinto maternal, la verdad. Nunca lo había proyectado en mis pensamientos, no me imaginé nunca embarazada con ternura hacia mi misma, más bien al contrario, ni había puesto una fecha límite, aun a sabiendas de la caducidad de todo óvulo, de todo ovario, de toda mujer. Aunque fuera por mero pragmatismo… Un límite de esos de ‘dentro de 10 años…’ que no sabes si vas a tenerlo en cuenta siquiera, pero que tranquiliza. Nunca me ha hecho falta, todo era tan lejano, tan impuesto, tan de otro tipo de mujer, que casi me sentía orgullosa por no tener esa inquietud. No sospechaba que pudiera sobrevenirme, no a mí.

Adesiertohora no puedo evitar sentirme culpable, imbécil, indigna, incompleta, insegura y muchas otros sentimientos que trato de mantener a raya porque no los puedo manejar, ni explicar. No tengo muy claro, cuando empezó todo esto, ni cómo acabará. Si voy a poder superar la negativa visión de mi misma, y del futuro, que no puedo quitarme de encima. Si cambiaré de opinión ante la evidencia, todavía por confirmar.

No se lo que va a pasar y no soy de callarme las cosas, la verdad, y por eso he decido escribir este blog. No me sale explicar todo esto a nadie de carne y hueso sin entrever el aburrimiento o la lástima en sus ojos en mis momentos de bajón, ni la incredulidad y el falso positivismo en los otros momentos. Ni la condescendencia, aunque sea sólo mi impresión. No lo soporto. ¿Si no soporto yo misma mi incoherencia, como van a hacerlo otros, por mucho que me quieran? Y últimamente de incoherencia voy sobrada… Los alti-bajos son mi orden del día y del mes y del año, y cada vez resulta más tedioso aguantarme, lo se, incluso a mi misma.

Quiero. Ahora quiero.

¿Quieres?